miércoles, marzo 29, 2006

*GASTRONOMIA CLANDESTINA*

..de todo tengo siño!, la tiene suave muy bien calientita con su callito
sabrozo y gordito, su cebollita muy bien picaditaaaa. chicharrón picosito
como a mi me va a gustar, romeritos ¡uy que ricos en su mole de pipián!, chayotitos calientitos con tortas de camarón...

“Los agachados” Tin Tan

Esto bien podría ser la “comida rápida a la mexicana”. Uno pasa por las calles del centro después de caminar entre la gente, los marchantes sus tiliches y triques que venden al son de “llévelo guerita, ¿cómo que buscaba?" que al paso como tapetes en las aceras hacen las compras de ocasión .No hay nada mejor que echar un taco para calmar el hambre y esa sed justo ahí en la calle de una manera informal ; sin meseros, un banco en donde sentarse y con pocos pesos en la bolsa.

Más allá de la infinidad de restaurantes que habitan en cada esquina y los puestos ambulantes de salchichas calientes de tres por diez pesos hay todavía algo más sencillo: las tlayudas oaxaqueñas,los vampiros,las quesadillas de tortilla azul, los mini hotcakes vestidos de colores y los tacos de canasta. Ahí está el reto para el comensal, es seguir el dicho de “lo que no nos mata nos hace más fuerte” al pie de la letra.

Ya desde que existían los mercados junto a la pirámides de la luna y el sol en tiempos prehispánicos además de intercambiar productos nuestros antepasados comían en sus mercados desde una tortilla, un trozo de carne hasta frutas preparadas .Entonces esto de la “changarrización” no es invento de este sexenio , es algo que históricamente ya estaba. La diferencia es que en aquellos tiempos no había quien les cobrara por estar en la plaza o en la calle por dar de comer.

A medio día el centro está lleno de vida con toda la gente que va y viene , nadie se detiene, siguen su camino por que al centro se va generalmente a eso: a comprar y a comer, a vender y a comer. Ya es tarde y la “lombriz” no perdona, es mejor que busquemos un sitio donde comer rápido... generalmente esta comida que carece de un establecimiento está dentro de la plaza del zócalo, atrás de catedral o en la calle resguardada por el Museo de Culturas Populares.

-Que tal seño,¿A cómo las tlayuditas? -A 10 pesos guerita.-Bueno deme una ¿Pica la salsa?.- Pos pa´que le miento, la hice hoy en la mañana, es de chile di arbol.-Ah, entonces por favor sólo póngale su cilantrito y cebollita...Me atiende una señora que bien podría ser mi abuelita, con sus dos trenzas que parecen de Rapunzel pero más bonitas con sus listones de colores, mandil a cuadras verdes y sus manos regordetas llenas de lunares de chocolate. no sé cómo se llama , quiero platicar con ella y no quiero que se me “chivié”.

La marchante dice que lleva años aquí, siempre en el mismo lugar vendiendo tlayuditas y de vez en cuando quesadillas de queso azul, pero no siempre, su edad le impide llevar el comal y carbones cargando diario. La tlayudas se venden bien, saca alrededor de sesenta o setenta pesos diarios después de darle al coyote su parte. a pesar de que la ley y Dios exigen un día de descanso nuestra “María” no tiene más que su luz y sombra, no tiene fin ni para cuando tener un día en el centro donde ir a pasear junto a sus nietos.

Se termina la tlayuda, será mejor ir a buscar algo de tomar ya es la una y el sol nos cubre con toda su fuerza. algo difícil de encontrar aquí son los carritos de supermercado con jarritos de aguardiente limón y sal en la orilla. en las mañanas son el desayuno del cuerpo policiaco, uno los puede ver a las siete de la mañana de lunes a viernes celebrando los amaneceres detrás del Claustro de Sor Juana tomando su jugo de naranja fresco con una pizca de vodka (o por lo menos eso les dice el juguero).

Otro de estos carritos que anhelan ser pulquería vive en el eje central en la esquina de la torre latino de frente a Bellas Artes, es el mismo cuento: vasos de plástico con hielos adornados con chile en sus orillas y la gracia del “bar tender” para exprimir los limones con astucia .Mejor buscaremos algo más no vaya a ser que esto se nos suba y no encontremos el metro de regreso.

Es la hora del postre, siempre lo más esperado de una buena comida. buscando unos cd´s piratas por casualidad encontramos a una viejecita bailando con sus manos dentro de su pista y pequeñas porciones de masa dulce. Una caja de frutas como su silla, su anafre , comal y sus hojas de múltiples colores que por caprichos del viento serán raptadas sin no se pone abusada.

¡Huelen bien! enfrente de ella están los “Churros del Moro”, pero hoy toca comer en la calle, ser su cómplice y vivir el centro como pocas veces uno lo haría, esto es una invitación a escuchar historias que nadie sabe, son propiedad de estas calles, pero que como pan se pueden compartir en las aceras, esa es parte de la magia de estos pasajes. Todo nos habla; sus banquetas, los edificios (que si ellos hablaran serían los mejores cuentistas), los libros viejos, los gritos, sonidos, la música del cilindrero todo en una peculiar armonía, pero que sin todo ello el centro no sería el centro.

Se acabó el postre. será mejor irnos ya, son las dos y habrá que pelear en la jungla del asfalto y el tráfico de regreso a casa. Caminando hacia la Alameda esta otra viejecita de facciones tiernas y cansadas con sus tortillas azules y queso oaxaqueño, pero será para la próxima visita al centro, con esto tendremos un pretexto para regresar y escuchar mas historias y respirar a esta la tan afamada “Ciudad de la esperanza” de Andrés Manuel.

Pero pro si alguna vez no s puede regresar a este paradisíaco lugar nos llevaremos las recetas con nosotros para recrearlas en casa o en alguna otra acera del mundo:

Los diablitos son fáciles de hacer, se ponen hielos en los jarritos donde generalmente se usan para los ponches de fruta de Navidad , se les adhiere sal y chile piquín en la orilla y se baña el interior con zumo de limón (todo el que uno quiera) y se le añade tequila o aguardiente y refresco .Esta bebida también se puede conseguir en Tepozotlán, allá es más común encontrarlo ya que son pequeños changarros establecidos y no carritos veloces de supermercado.

Las ricas tlayudas se hacen con frijoles refritos y nopalitos cocidos con su toque de cebolla y cilantro bien picadito y finito bañados en salsa que puede ser roja o verde , ¡y hasta que el cuerpo aguante su picor!.Esta comida es típica de Oaxaca, asi que esas tostadas gigantescas se compran en los mercados y las camionetas que se ponen en la calle de comida oaxaqueña.

La comida es parte de lo que somos, son un pedacito de nuestra cultura y que hacer diario. Y aunque es el comer es una necesidad biológica el hombre también ha puesto en ello astucia para que sea más que saciar el hambre. Porque más allá de eso el alimentarse y crear con las manos cualquier vianda es un arte que requiere de ingenio y dedicación, cada platillo nos inspira y pone de buen humor, alegra el estómago y el corazón

jueves, marzo 23, 2006


PRASHADA
En comunión espiritual con los sentidos



¿Cuántas veces la comida diaria no se ha vuelto una maldita rutina? algo que hacemos por una mera inercia, un juego , una pelea con el tenedor para sobrevivir. La rutina mata, del plato a la boca y de la boca plato, un círculo vicioso.

El comer se puede convertir en un arte. Es el sentir los sabores y olores de un “guiso”(cualquiera que fuese) y dejarse llevar por su perfume , el cual a través del tiempo se podrán evocar las veces que uno insista en ello. Tener satisfacción y dicha en una sentada a la mesa es poco usual hoy en día debido al que el tiempo nos come y nos carcome la vida.

La comida hindú tiene la cualidad de acercarnos a lo vivo, a lo consciente, la certeza de poder alimentar nuestro cuerpo, pero también el espíritu, así es la Prashada , de frutos benditos del jardín de Krishna, se toma lo que necesitamos sin pretensiones de nada, es el simple hecho de estar en comunión con él a través de los sentidos, sobre todo con la lengua, voraz e incontrolable.

Prashada significa “la misericordia de Dios” son viandas ofrecidas a Krishna, las cuales se elaboran con la conciencia del propio Krishna. Su elaboración no es sólo meterse a una cocina ,llevarlo a la mesa y comer, es todo un ritual que se debe cumplir .Para entrar a la cocina hay que estar descalzos y bañados, ya que se considera como el segundo altar, mientras se está cocinando se dicen mantras como el maja-mantra (control de la mente) y no se prueba nada de lo que se elabore porque no es para satisfacer nuestro placer, primero hay que satisfacer los sentidos de Krishna. .Él la bendice cuando uno ha terminado de cocinar Prashada.

Lista para el altar

Cuando se termina el proceso de elaboración los alimentos sagrados son llevados en pequeños platos y bases , se llevan al altar ofrecidos en una hoja de Tulasi ( la sirvienta de Dios).Se cantan unos Pranams para agradecer y alabar a los maestros , luego a solas se ora el Pancatatua (las cinco energías de Krishna) y luego una pequeña oración en sánscrito, el mana mantra en la cual los fieles piden perdón por las ofensas que cometieron además de ser una invitación para que él la pruebe. Ya después de todo esto se esperan 10 minutos para que Krishna las coma y se aplaude 3 veces para avisar que se retirará el plato, eso es Prashada , el remanente que dejó Krishna que se devuelve a la comida en donde convida de sus virtudes y poderes místicos a sus creyentes.
Los discípulos después de la comida se esperan a que su maestro deje el plato para en secreto ir y tomar sus sobras y así recibir algo bueno de él..

Armonía de sabores mágicos

En los templos se elaboran 64 tipos diferentes de preparaciones para ofrecerlos a lo largo del día. El que llega a probar Prashada además de quedar satisfecho puede decir que sabe diferente y el cuerpo se siente distinto después de comerla.

La cocina hindú tiene la característica de tener matices picantes, donde su principal característica es su aroma y su increíble sabor , libre de carne y productos químicos que dañen el cuerpo. Algunas especies sagradas que se utilizan son: la asafétida (una resina de árbol, híbrido que sabe entre ajo y cebolla con la propiedad de regular la energía sexual), cúrcuma, masala (que al igual que el curry son una amalgama de diversas especies), fenogreco, jengibre, canela, nuez moscada y estrella de anís, pimienta entre otros.

No hay una receta asi tal cual de Prashada, ya que esta comida es sagrada y sólo basta con tener la intención y la conciencia de lo que se prepara con los alimentos al oferndarla a Krishna.

miércoles, marzo 22, 2006

“Son de otra raza que la que usualmente se llama blanca;
de otra raza más blanca, y están alimentados
de leche condensada y harina lacteada”
Ramón Gómez de la Serna

LOS TOREROS DE LA VIDA

Estén fuera o dentro de la carpa de cualquier modo se respira la arena húmeda de la pista.Abrigados por luz y sombra, son espectros con matices de torpeza sumergidos en trapos multicolor son arte y oficio donde la vida es drama detrás de su figura y estulticia que busca hacernos reír. Deben estar llenos de valor en esta profesión para saber quedar como un idiota(como diría Stan Laurel). Pero...¿Qué no es así la vida misma?, ¿Una tanda dónde el ser humano es protagónico de su felicidad, miseria, sueños y desdichas?

El payaso es uno de los actores dentro escenario. Podríamos decir que en el teatro surge la vida misma y el mundo donde depositamos nuestros miedos y alegrías, mitos y sueños, dioses y monstruos. Es la oportunidad de romper con el hilo de la cotidianeidad y esa realidad tan rigurosa.

Todos participamos en el espectáculo que nos ofrenda la vida. Nos vestimos con máscaras para la ocasión. Como dijo Oscar Wilde “portamos una máscara para presentarnos en sociedad” bien o mal lo hacemos para agradar, enamorar y de igual –manera hacernos odiar y aborrecer, llegamos a ser fantoches con cabezas de algodón de azúcar.

Más allá de que nos digan “eres un payaso” y ”ésas son payasadas” la cuestión es ponerle sazón a la vida, es sacar sin miedos o restricciones todo tipo de incoherencias , tener esa libertad de niños al hacer o decir cualquier cosa para liberar el espíritu. Como payasos satirizamos el mundo para construirlo a carcajadas. Risas, carcajadas, risas y una que otra fuga de lluvia...

No hay cosa más humana y liberadora que reír y llorar. Los hombres necesitamos estallar; Reír para comprender, crecer, conocer y asimilar situaciones del mundo. Cosa fisiológica o no todos reímos desde que somos bebés, nadie nos enseñó a hacerlo, sólo ocurrió de repente. Entonces el reír podría presumirse que está sumergido en inocencia y espontaneidad, porque no hay nada más triste y tétrico que un clown de carcajadas obligadas y sin convicción.

Este híbrido de arlequín y bufón puede ser un farsante, un bufón que es lo mismo que un truhán (el que se ocupa de hacer reír). A veces payaso es sinónimo de mamarracho, alguien informal que no merece respeto. ¿Pero acaso no estos seres son eso que nos gustaría ser? Esos personajes quijotescos que ignoran el peligro llenos de sentimientos, valor y verdad. Nunca o casi nunca nos atrevemos ante los demás a actuar como lo hacemos a solas frente al espejo del baño.

Ser payaso o tener un payaso dentro es un don, un privilegio. El ser gracioso y mirar las situaciones como retos para volvernos más fuertes donde el tiempo y espacio se paraliza, es hacerse dueño de mundos duales donde la tristeza y la felicidad caben en el mismo tintero. Es la oportunidad de decidir con cuál traje se vestirá día con día =O).

*Raquel Pastel*

sábado, marzo 11, 2006

Aquello que detona el corazón


Los besos,  dulce comunión




Cuando los labios se convierten en un centro de gravedad, una dulce y codiciada tierra para hacer un aterrizaje forzoso; sublime invitación a compartir más allá de un soplo de vida, en donde los viajeros construyen un mundo en cada beso. Cierra los ojos, deja perderte a instantes , permite que esta magia envuelva tu mundo y el mío...

Los ósculos como les llaman los amigos del enigma, traspasan el tiempo al ritmo de la música de nuestra caja sonora: el corazón..¿Cómo surgió? La génesis de los besos es difícil de definir, ya que han estado ahí siempre. Cuando se desea a alguien fervientemente se le dice: “te voy a comer a besos”; una explicación podría ser que el hombre tiene instintos natos como es el sexual y el comer. Los animales preparan sus alimentos despedazándolos y aderezándolos con saliva.

Ya desde los albores de la civilización humana hay pruebas de ello.. En la antigua Grecia se reverenciaba a los besos; en el mundo islámico no sólo se proporcionaban, sino se exigían. En la India con el Kamasutra y el Ananga-Ranga al igual que en China con Li Tung-Hsuan y “El arte del amor”, sabían perfectamente cómo un beso era sólo la “antesala” de una entrega amorosa..

Los cristianos del medioevo empezaron a difamar esta manifestación de amor, aunque hubo gente como Mechthilia (o Magdeburg) y Margaretha de Ypernm que describían en dibujos sus “alucinaciones” de como Cristo las besaba. A veces, aún sin pensar en sexo era ilícito que un cristiano menor a los 20 años besara de manera “licenciosa”.

En la época de juglares y trovadores se veía a la mujer como un ser idealizado y superior a la cual el enamorado le rendía culto y vasallaje, es por eso que darle un beso en el dorso de su mano era algo excepcional , y más si su dama le plantaba uno en la mejilla, símbolo de gratitud y regalo que se le podría ofrecer a un caballero andante por haber ganado una batalla o una gran hazaña

Y así podríamos divagar en diferentes momentos de la Historia describiendo el valor de los besos , lo que podemos decir es que los besos siempre han sido los mismos emisarios del deseo entre los seres humanos, habrá besos mas tiernos que otros, mas pasionales y sexuales que otros, aunque por ahí camina un beso frió y sin sabor como el de Judas.

El besarse es parte de un rico lenguaje, es lo que se define como comunicación no verbal, mientras más contacto y relación tengamos con un a persona esta manifestación de afecto será más calurosa y aventurada, desde dar la mano y un beso en la mejilla o hasta unos besos de película con efecto de ascensor.

Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Julio Cortázar “Rayuela” capítulo VII


Creo que la vida puede ser un pastel, hay que proponerlo y pensarlo así. Uno a lo largo de su vida va construyendo capa por capa con sus manos y su trabajo día día ante el sol y la oscuridad. Somos más allá de cada etapa o cada nivel de edificado, somos eso que une a cada etapa vivida que nos deja en la boca un sabor de satisfacción (si no es agradable o de mal sabor, entonces, no merecemos seguir al siguiente nivel ).

Todo esto junto es como si fuera un pastel de muchos colores , sabores y olores que nos enriquecen a cada uno de nosotros, tiene vida propia, es un pastel grande. Uno sólo no puede quedarse con tantas tristezas y alegrías, hay que compartirlas, repartirlas entre la gente que ama, que desea, que le inspira a seguir creando e imaginando pisos en ese pastel, así contribuimos a tener rebanadas mezcladas con otras torta dulces, llenas también de sabores dulces y amargos.

De por si la vida es una celebración . Es un gusto poderla compartir con ustedes en este blog,en este primer posteo escrito en el 2006 y editada nueve años después en el 2015 con una Raquel tal vez no tan madura como la imaginé pero si hambrienta de conocer y aprender cada vez que abre los ojos y cada vez que toca la almohada. 

¡Ideas del Tostador!

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